Perspectivas y oportunidades de una crisis.

Matar la Vaca.

Enfocarse en lo positivo no siempre es fácil, sobre todo en una cultura donde las malas noticias abundan y el amarillismo vende; pero, si volteamos un poco, podríamos advertir que “toda crisis puede ser positiva”. Las crisis no son el final de algo, sino el principio.


Una Crisis es una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, lo que provoca que se pueda observar de forma negativa o positiva. Lo conveniente es rescatar lo positivo y ver qué se puede construir a partir de ese cambio.


Les comparto esta fábula donde un viejo maestro le quería enseñar a un joven discípulo como una vida llena de conformismo y mediocridad limita el desarrollo.



El maestro y el discípulo fueron a visitar el pueblo más pobre de la comarca, y dentro de él buscaron la casa más humilde. En ella malvivían el padre, la madre, cuatro hijos y dos abuelos. La familia contaba con una sola posesión que para ellos era muy preciada. Una vaca... una flacucha y escuálida vaca que con su escasa leche permitía sobrevivir a la familia.


El Maestro y el discípulo pasaron la noche en aquella casa, pero antes del amanecer el maestro se levantó y degolló a la pobre vaca. "¿Qué has hecho maestro? ¿Cómo has podido dejar a esta familia en la ruina total y sin la única posesión que tenían?", preguntó el joven.


Un año más tarde, los dos hombres volvieron a aquel pueblo para ver qué había ocurrido con la familia. Buscaron en vano la humilde vivienda, porque donde antes se encontraba la ruinosa casucha ahora se levantaba una casa grande y suntuosa. Y ante su sorpresa vieron salir de la casona al mismo hombre que un año antes les había dado posada. Su aspecto era impecable.

Le saludaron y el hombre - que ignoraba que el maestro y el joven eran los responsables de la muerte de la vaca - les contó que meses antes algún maleante había degollado al animal, y que para no morirse de hambre se habían puesto a sembrar. Decidimos limpiar la parte de atrás de la casa - les dijo - y allí sembramos hortalizas y legumbres. Como la improvisada granja producía más de lo que necesitábamos para nuestro sustento, comenzamos a vender vegetales a los vecinos, y con esa ganancia compramos más semillas.


El joven, que escuchaba atónito la increíble historia, entendió finalmente la lección que su maestro quería enseñarle. La vaca simboliza todo aquello que nos mantiene atados a la mediocridad. Las vacas más comunes son las excusas, que sirven para eludir nuestras responsabilidades y para justificar nuestra acomodada posición buscando culpables fuera de nosotros.


Sin duda, esta fábula nos permite reflexionar que algunas veces nos aferramos a las cosas o situaciones que nos brindan seguridad y comodidad, pero no nos damos cuenta de que existen muchas opciones para desarrollarnos y mejorar lo que somos y tenemos.

Veámoslo así, “Si el miedo o la zona de confort nos bloquea la búsqueda de nuevas opciones y experiencias, entonces un cambio puede ser el único aliado para descubrir el verdadero potencial que hay dentro de nosotros”.


¿Qué está sucediendo? ¿Qué nos viene a decir esta crisis? ¿Qué no hemos aprendido aún como individuos y como sociedad? ¿Qué lección ha de recibir el mundo?


Creo que las respuestas dependerán del enfoque que le demos. Si lo vemos como un desafío podríamos salir totalmente beneficiados y renovados. ¿Cómo lo quieres ver?


Gustavo Palacios Urincho



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